El ajo es seguramente un elemento esencial en la cocina, es usado en muchas culturas diferentes para la preparación de los platos más variados y era muy apreciado por los antiguos incluso en la medicina tradicional. Hoy en día, estamos acostumbrados a comprar alguna cabeza de ajo en el supermercado para condimentar muchos de los platos que preparamos a diario. ¿Alguna vez han pensado cultivarlo en una maceta, para tener siempre un pequeño suministro a mano? Es simple y no requiere de particulares habilidades de jardinero. Veamos como hacerlo, en pocos simples pasos.

Antes que nada, no son necesarias macetas particulares para cultivar el ajo, lo importante, como también lo es para otras plantas, es evitar el estancamiento de agua que podría provocar la pudrición de las raíces. Les aconsejamos tomar una maceta desarrollada en longitud, en la que se pueda enterrar más dientes de ajo. Comiencen eligiendo los dientes más grandes, duros (si al tacto son suaves es probable que se estén pudriendo) y sin manchas. Procedan tallando cada diente en la parte superior, de manera que se pueda escapar el ácido; hagan agujeros en la tierra, equidistantes, ayudándose quizás con una rama, luego entierren los dientes de ajo posicionando el extremo tallado directamente en contacto con la tierra. En la superficie solo deberá sobresalir un alfiler, del cual luego brotará la planta.

Inicialmente proporcionen agua y luz a la maceta, pero no a los rayos solares directos. Pueden exponer la planta al sol solamente cuando haya crecido bastantes centímetros. Reguen delicadamente, sin dejar caer demasiada agua, quizás con la ayuda de un rociador (¡recuerden que el agua estancada nunca es bienvenida!). En el transcurso de 5 o 6 días deben comenzar a ver sus plantas de ajo crecer.

¡Háganos saber en los comentarios si tuvieron éxito al cultivarlo!

https://youtube.com/watch?v=YOhemOEF_24